Seguimos recorriendo el Cerro de Buenavista, y si bien en la entrada anterior, nos fijábamos en las posiciones situadas junto al vértice geodésico, en esta ocasión hablamos de otra serie de posiciones situadas en un punto intermedio, entre el vértice y el extremo suroeste de la posición dónde se encuentra el parapeto más enfrentado a las posiciones enemigas.
Desde el vértice geodésico, el terreno desciende de forma uniforme pero con cierta pendiente hasta una zona más o menos llana. Aquí es dónde encontramos los restos de un par de edificios más o menos de considerable tamaño, sin que sepamos de momento identificar su función, quizás almacén, o cuartel general de este espacio.
Justo detrás de los restos, hay un pequeño saliente rocoso a cuyas espaldas se encuentra un refugio contra la artillería, se trata de la típica cueva-agujero excavada en la tierra.
También podemos observar los restos de un puesto de observación o pequeño parapeto semicircular, desde el cual se podía otear bastante bien no sólo las posiciones enemigas, sino también el resto de posiciones amigas de este Cerro, como del Calar o puntos intermedios también controlados por el ejército republicano.
Desde este punto si seguimos descendiendo llegaremos al punto final de esta magnífica posición, en una zona completamente parapetada por muros de mampostería y con puestos de tirador que veremos en la siguiente entrada.
Como ya hemos ido comentando en anteriores entradas, esta posición estaba ocupada por la 22 División republicana, y concretamente estuvieron aquí unidades de la 55 y de la 78 Brigada Mixta.
Cabe decir y pese a lo difícil que es, que hemos encontrando un pequeño trozo de un obús, mortero o bomba que tuvo que ser lanzado por el ejército franquista.


















































